La mujeres de Sierra Leona conducen al futuro en taxis de Madrid

Madrid, 10 abr (EFE).- Decenas de mujeres aguardan ya en Freetown (Sierra Leona) la llegada de los ocho relucientes coches Renault 19 y 25 con los que echará a rodar en el país africano el proyecto ‘Mujeres al volante’, una cooperativa de taxistas femenina promovida por la fundación Mujeres por África camino de convertirse en una “revolución”.

Precisamente esa es la palabra que emplea la presidenta de la Fundación Mujeres por África y exvicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para definir un proyecto germinado en Madrid y que pretende dar autonomía, independencia, libertad, autoestima y cambiar los estereotipos en el país africano.

Donados por un desguace de Torrejón de Ardoz (Madrid), los automóviles navegan rumbo a África, a través del puerto de Amberes, para servir de herramienta de trabajo a 30 conductoras, mecánicas y gestoras formadas por la fundación y la oenegé local Diamond Child School y enroladas en la primera fase de esta cooperativa pionera.

En Sierra Leona, las mujeres no disponen de igualdad en el acceso a la educación, las libertades sociales y el desarrollo profesional, dedicadas a sus familias y a la venta ambulantes de alimentación y telas -en la capital- o a la agricultura de subsistencia, en zonas rurales.

El nivel educativo medio de las mujeres de este país de África occidental es “marcadamente” inferior al de los hombres, explica la fundación, y solo el 19% están alfabetizadas.

Por ello es tan rompedor este proyecto, explica De la Vega en la firma del convenio a través del cual la Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid y Taxitronic donan 16 capillas -el luminoso que va en el techo de los vehículos- y 16 taxímetros para acondicionar los coches que empleará en Freetown la cooperativa.

Además de contribuir a la ruptura de los estereotipos y aportar autonomía a las mujeres implicadas, el proyecto fomentará la igualdad y supondrá una transferencia de conocimiento para las cooperativistas, que se han formado durante un año y seguirán asesoradas por los promotores.

Fernández de la Vega explica que el componente femenino es un fundamental de ‘Mujeres al volante’ porque la mujer aporta una valor añadido al volante: la “seguridad”, un elemento central del transporte.

Las participantes “están felices”, expectantes ante el arranque inminente de esta iniciativa que seguro va a “chocar” en un sector muy masculino.

“Va a chocar, por supuesto, hay mucha expectación. Ese día va a ser un acto verdaderamente inédito en ese país”, cuenta orgullosa Fernández de la Vega, que se desplazará a Freetown el próximo 2 de mayo para atender el “lanzamiento” oficial del proyecto, en el que participa también el Gobierno de Sierra Leona.

La práctica totalidad de las participantes, de todas las edades -la media ronda la treintena- ha obtenido el permiso de circulación a través del proyecto, que arranca en una primera fase con las 30 más formadas y aspira a alcanzar las sesenta conductoras y el centenar de cooperativistas -en el futuro se enviará otros ocho coches al país-.

Su vida se aproxima a un “cambio radical” y están ansiosas, añade Fernández de la Vega, que relata orgullosa que las mujeres que se han formado como mecánicas les dicen: ‘Yo también querré conducir'”.