Los secuestros masivos olvidados en el mundo

El secuestro de 274 niñas de una escuela secundaria en la comunidad de Chibok, en el norte de Nigeria, el pasado 14 de abril, no sólo desató una cascada de condenas en el mundo, sino que obligó al gobierno local a pedir ayuda internacional para recuperar a las menores plagiadas por el grupo islámico Boko Haram, que advirtió que seguirá con estos ataques y que venderá a las menores. Sin embargo, este es el más reciente caso de plagios masivos registrados en el mundo, pues existen otros en Argelia, Uganda, Somalia y Sierra Leona que ya han sido olvidados y archivados entre los casos perdidos de la historia.

SIERRA LEONA. En Sierra Leona durante 11 años consecutivos vivió de guerra civil (1991-2002), el Frente Unido Revolucionario, al mando de su líder Foday Sankoh, secuestró a 4 mil niños sólo en la ciudad de Freetown, la capital. Unos meses después reaparecieron combatiendo en las denominadas Unidades Militares de Niños Pequeños, ( con edades entre 7 y 12 años) y armados con metralletas AK 47.

Los menores además de ser combatientes fueron usados como escudos humanos y espías, mientras que las niñas eran esclavas sexuales. A principios del año 2000, Foday Sankoh también secuestró por varias semanas a 500 cascos azules de la ONU.

BURUNDI. Un episodio de secuestro masivo ocurrió en noviembre de 2001, perpetrado por la guerrilla de Burundi Fuerzas para la Defensa de la Democracia (FDD), que según las autoridades plagió a 450 estudiantes de una escuela secundaria en sólo cuatro días de una misma semana.

Según la versión oficial, la FDD (principal grupo rebelde hutu) tomó cautivos a 300 niños durante la madrugada en el norte del país, con el fin de enrolarlos en la rebelión contra el gobierno. Posteriormente otros 80 menores fueron plagiados, pero ahora fue en el este del país. En otra acción, en una escuela en el municipio de Musema se llevaron a 70 alumnos varones de entre 13 y 21 años.

UGANDA. En 2012 acaparó los reflectores del mundo Joseph Kony, mejor conocido como el señor de la guerra de Uganda. Es el principal líder del grupo guerrillero paramilitar —y posiblemente también movimiento religioso— denominado Ejército de Resistencia del Señor (ERS), embarcado en una sangrienta campaña para establecer un gobierno teocrático, que según su dirigente estaría basado en la Biblia cristiana y en los Diez Mandamientos.

El LRA se ganó una sanguinaria reputación por la brutalidad que ejerció contra la población del norte ugandés, reclutó a unos 20 mil niños desde el inicio de su rebelión en 1987, además de engrosar sus filas con el secuestró de más de 40 mil menores. Se estima que entre 1987 y 2011 este grupo armado secuestró 50 mil niños de aldeas del Uganda, Congo, Sudán y República Centroafricana.

Tal y como ocurre en el caso Nigeria, personalidades de la empresa, espectáculo y políticos se sumaron para condenar a este terrorista.

Estrellas del pop como Justin Bieber y Lady Gaga se sumaron en su momento a la campaña “Kony 2012”, a través de la cual se buscaba difundir imágenes e información sobre el terrorista ugandés, responsable del reclutar a miles de niños a los que utiliza como soldados y esclavos sexuales.

ARGELIA. El 16 de enero de 2013, un grupo islamista vinculado con Al Qaeda tomó por asalto una planta de gas en la región de Tinguenturin, en Amenas, Argelia, a la mitad del desierto del Sahara, donde tomó como rehenes a 41 extranjeros, entre ellos estadunidenses, japoneses y europeos, y donde quedaron atrapados 600 trabajadores. Después de que la cadena privada argelina de televisión Ennahar, informó que 15 de los plagiados escaparon, el ejército argelino lanzó una operación de rescate el día 19, lo que derivó en una jornada sangrienta que dejó 37 rehenes muertos y 32 plagiarios abatidos.

SOMALIA. El 3 de octubre de 2009, el buque atunero español “Alakrana”, fue secuestrado por piratas somalíes que mantuvieron cautivos a sus 36 tripulantes a lo largo de 47 días. A pesar de que la comunidad internacional y potencias del mundo intervinieron para tratar de liberar a la embarcación y a sus ocupantes y capturar a los atacantes, finalmente, el 17 de noviembre se pagó un rescate de 4 millones de dólares. En el momento del pago había a bordo del barco 63 piratas de diferentes clanes, lo que parece indicar que en el tiempo que se negoció el acuerdo y el pago, los piratas avisaron a otros salteadores de los mares para participar en el botín.