Carta de Elisa: “Nosotras también queremos decir GRACIAS”

Como los pastores hicieron hace muchos años, Sierra leone dobla hoy sus rodillas para adorar al Niño que ha nacido. Tenemos muchas cosas en común, como El, hemos tocado a muchas puertas, algunas se han abierto para ofrecer un cuarto; otras en cambio nos han dado de lo que les sobraba; y lo que es más doloroso en nuestra propia tierra otros han ocupado los primeros lugares para mirar desde lo alto nuestro sufrimiento.

 

“Venid y adorémosle”. Adoremos su divina voluntad porque El sabe lo que es bueno para nosotros. “Derrama sobre nosotros la gracia de la fe y la esperanza sabiendo que tu velas por nosotros con amor y providencia y que tu voluntad nos trae siempre el bien”. Esta es la oración que cada día rezan miles de Sierra leoneses. Es de admirar que nadie en algún momento ha cuestionado a Dios por lo que nos pasa; al contrario nos arrodillamos en adoración sabiendo que hemos sido escogidos para seguirlo más de cerca. Los diez años de guerra no fueron suficientes…. Esta epidemia nos ha alejado de nosotros mismos; sospechamos de todos y evitamos el contacto físico. Tenemos miedo de tocar aun a nuestros seres queridos porque quizá alguno de ellos también se ha infectado..

 

Pocos días antes de la celebración de la Navidad pudimos movernos y distribuir 450 sacos de arroz además de ingredientes (arroz, aceite de palma, sal, pescado, cacahuates, pasta de tomate, aceite de cocinas para dos semanas) a más de 30 familias en cuarentena en el pueblo de Lunsar y los alrededores; 300 sacos de arroz en Mange Bureh y sus alrededores; ingredientes para 20 familias y arroz para 100 familias en Kailahun y sus alrededores. Todo esto fue posible gracias a la ayuda que recibimos de mucha gente. Terminamos cansadas pero apreciando la ayuda que recibimos de muchos de ustedes. Cuantas sonrisas y bailes de agradecimiento dejamos detrás; todos ellos con un GRACIAS en los labios. Nosotras también queremos decir GRACIAS porque sin su ayuda no hubiéramos podido alcanzar a tanta gente y tener aun dinero de reserva para los que seguirán necesitando al regreso de las vacaciones.

 

Esta Navidad ha sido silenciosa. La víspera de las celebraciones se anunció toque de queda debido a que el ébola está atacando fuertemente algunas zonas como Kono, Yele, Lungi, Portloko y Freetown. Nadie debería salir a las calles del 24 al 28 de Diciembre inclusive. Solamente se nos permitía celebrar la Misa de Navidad y las celebraciones deberían terminar antes de las 5pm. Mucha gente reaccionó porque fuimos tomados por sorpresa. No dio tiempo a una preparación adecuada sobre todo en el aspecto de la alimentación… Era imposible para gente que vive al día almacenar comida para cinco días!!! Gracias a Dios Caritas intervino y se ha permitido a la gente vender en el mercado de las 6am a las 5pm. Ninguna otra actividad puede llevarse a cabo.

 

La Navidad este año se centró en el verdadero significado de la celebración. Nuestras misas duraron casi cuatro horas y El estaba al centro de todo!! Nuestra oración es la de St. Pablo, 2Cor 1,10-11. “El nos libró de tan mortal peligro y nos librará: en El esperamos que nos seguirá librando, si colaboráis también vosotros con la oración en favor nuestro, para que la gracia obtenida por intervención de muchos sea por muchos agradecida en nuestro nombre”

 

Elisa