Jimmy Thoronka, el «Usain Bolt» de Sierra Leona

La competición a través de los ojos de un velocista transcurre entre décimas de segundo. Una mala salida o un exceso de confianza puede suponer la pérdida de esta diminuta franja de tiempo, y en consecuencia, pasar de la gloria al fracaso sin que el resto de los mortales apenas tengan opción a percatarse. Así era la carrera de Jimmy Thoronka, prometedor velocista de Sierra Leona, hasta que el frenético ritmo de la realidad le adelantó por el carril más trágico de la vida.

En agosto del año pasado, Thoronka acudió a Glasgow para participar en los Juegos de la Commonwealth. Tras correr el relevo de 4×100 metros en su primera gran competición internacional, desapareció sin dejar rastro. Allí conoció varios miembros de su familia habían muertos por el virus del ébola. «Tenía la esperanza de ganar una medalla para mi país. Sin embargo, durante los Juegos me dieron la terrible noticia de que mi tío había muerto, probablemente de Ebola», explicó recientemente en un reportaje a «The Guardian».

«No podía dejar de llorar. Era difícil competir pero traté de continuar…», de esta forma cuenta Thoronka como desde Escocia llegó a Londres, donde el destino le jugó otra mala pasada. «Después de la Commonwealth quería ir a Londres por un tiempo, pero en la estación de Glasgow me robaron el dinero y el pasaporte. Tenía miedo de ir a la policía por si me detenían, así que rogué a las personas que estaban en la estación que me dieran algo de dinero para pagar mi pasaje a Londres».

Al llegar a la capital británica, Thoronka descubrió primero que toda su familia más cercana también había muerto a causa del virus. A día de hoy duerme en los parques y en los autobuses nocturnos londinenses, mientras pasa el día pidiendo dinero para comprar comida. «Hay días en que no sé que voy a hacer. Mi sueño es llegar a ser uno de los mejores velocistas del mundo, pero no veo ahora la oportunidad de llevarlo a cabo. La vida aquí es muy mala, pero no creo que vuelva a Sierra Leona», concluye Thoronka.

Fuente: abc.es