Cuando el botiquín es cuestión de vida o muerte

Los testimonios de dos mujeres de Guatemala y Sierra Leona sirven para sensibilizar sobre las dificultades de un tercio de la población mundial para acceder a los medicamentos esenciales

En los países ricos, el 70% de los medicamentos están financiados por la administración pública. En los países pobres, entre el 50% y el 90% de su precio lo pagan los propios pacientes. Estas cifras ponen de relieve las dificultades que gran parte de la población mundial tiene día a día para acceder a los medicamentos básicos, un asunto sobre el que la exposición Esenciales para la vida pretende concienciar.

La muestra -que se puede visitar en el Rectorado de la Universidad de Córdoba y está elaborada por Farmamundi (Farmacéuticos del mundo)- viaja a través de los testimonios de dos mujeres, María Elena y Kavira, a la realidad de muchos países donde acceder a los medicamentos comunes y a un control sanitario están muy lejos del alcance de la población.

María Elena, tiene 28 años y cuatro hijos. Vive en la comunidad de Santa Inés en Guatemala y apenas ha tenido control de su salud en los embarazos. Eso y la pobreza en la que vive, le ha provocado una anemia y desnutrición crónicas que, con cualquier resfriado y tras probar con remedios caseros, acaba llevándola a un centro médico a kilómetros de donde vive con una peligrosa neumonía. Pero ella no puede pagar los antibióticos que le receta el médico para curarse. Es un rostro de los siete millones de personas que sólo en su país viven sin atención adecuada a su salud.

Kavira vive en Sierra Leona y con 23 años ha tenido seis embarazos aunque sólo sobrevivieron cuatro hijos. Sin agua potable en su vivienda, con apenas atención en los partos, los pequeños contraen la malaria. En su país, sólo el 30% de quienes como ella habitan en el medio rural tiene acceso a medicamentos.
Son los nombres que ponen rostro en esta exposición al drama que se vive en muchos países sin acceso a los medicamentos esenciales, sobre lo cual la campaña llevada a cabo por Farmamundi “persigue sensibilizar a la población y a los profesionales de la salud” acerca de esta realidad.

Los obstáculos que se encuentran van desde las dificultades en el acceso geográfico a los condicionamientos socioculturales, pasando por enfermedades ya olvidadas o el precio y las políticas públicas respecto a los medicamentos. Se trata de una necesidad global, de un derecho universal que, sin embargo, no está al alcance de millones de seres humanos.

Fuente: cordopolis.es

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