El virus del ébola se ceba con los más pequeños

Cumplido un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconociese oficialmente el brote de ébola en Africa Occidental y haberse cobrado la vida de 10.000 personas, son los más pequeños quienes salen más perjudicados de esta epidemia devastadora. Y es que según una investigación, el  virus progresa más rápidamente y es más mortal en los niños menores de cinco años.

El estudio, que ha sido dirigido por el Imperial College de Londres y la OMS, ha analizado los casos de ébola en los menores de 16 años durante el brote actual en Guinea, Liberia y Sierra Leona comparándolos con los de los adultos. En este sentido, los resultados, que se publican en ‘New England Journal of Medicine’, muestran que, aunque la tasa de infección es menor, tienen menos posibilidades de sobrevivir.

Concretamente, el ébola ha afectado severamente a los pequeños, causando la muerte de alrededor del 90 por ciento de los menores de un año y casi del 80, de los de entre 1 y 4, están infectados. En el caso de los mayores tienen muchas más probabilidades de sobrevivir a la enfermedad. A día de hoy, el virus ha arrebatado la vida del 52 por ciento de los niños infectados entre 10 y 15 años, mientras en el caso de los de entre 16 y 44, la casa de letalidad es del 65 por ciento.

“Estos resultados muestran que el ébola afecta a los niños pequeños de manera muy diferente a los adultos y es especialmente importante que consigan el tratamiento rápidamente. Debemos asegurarnos también de que los pequeños están recibiendo un tratamiento que apropiado  a su edad”, ha explicado la coautora del estudio, Christl Donnely.

Asimismo, se ha observado que también ha habido diferencias en los síntomas experimentados por los niños.  Ellos son más propensos a tener fiebre y tienen menos dolor en el abdomen, el pecho, las articulaciones y los músculos. Por otro lado, tienen dificultades para respirar, tragar e incluso presentan hipo.  El ébola causa con frecuencia vómitos y diarrea, lo que lleva a la deshidratación. En el caso de los niños, que tienen menos reservas, esto hace que enfermen más rápidamente. Por ello, los expertos han advertido, con el fin de evitar la deshidratación, que es fundamental que reciban suficientes líquidos.

Finalmente, los resultados señalan que los niños que sufren esta enfermedad necesitan atención médica de calidad y que se deben desarrollar nuevas investigaciones para que estudien por qué los niños de edades entre 10-15 años parecen ser menos vulnerables al ébola que los lactantes o los adultos.

Fuente: estusanidad.com

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