Nuevo avance contra el ébola: ya se puede diagnosticar en cuestión de minutos

Una nueva prueba puede diagnosticar con exactitud la enfermedad del virus del ébola en cuestión de minutos, proporcionando a los médicos información crucial para el tratamiento de los pacientes y que contiene brotes, como se revela en un artículo publicado en The Lancet. Investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard (MHS, por sus siglas en inglés), el Hospital de Niños de Boston y la ONG ‘Partners In Health’, en Estados Unidos, han demostrado que este test es tan sensible como el método convencional de laboratorio que se usó para los ensayos clínicos durante el reciente brote en Sierra Leona.

Aunque la epidemia del virus del Ébola en el oeste africano ha disminuido desde su pico el pasado otoño, la crisis sigue activa, con todavía 24 casos confirmados de ébola en Guinea y Sierra Leona en la semana del 14 de junio. Para luchar contra el ébola, el primer paso es determinar qué pacientes están enfermos con la enfermedad y que con otras enfermedades con una presentación similar.

Para utilizar el enfoque molecular actualmente recomendado, se deben armar laboratorios y recoger muestras de sangre altamente infecciosa, a menudo con agujas y jeringas no seguras, y luego enviarlas durante grandes distancias en riesgo sustancial para los trabajadores de la salud involucrados en el proceso. Luego, los médicos y los pacientes deben esperar los resultados, a veces durante varios días.

Estos obstáculos y retrasos impiden el diagnóstico y el tratamiento oportuno, y también dan lugar a que individuos sin ébola sean admitidos en las unidades donde pueden infectarse con el virus, según los investigadores. “La simplificación del proceso y acelerar el diagnóstico podría tener un gran impacto”, sugiere Nira Pollock, autora principal del artículo y profesora asistente de Medicina y directora médica asociada del Laboratorio de Diagnóstico de Enfermedades Infecciosas en el Hospital de Niños de Boston.

Lucha contra el reloj

A medida que el brote de ébola en África occidental comenzó a surgir en 2014, Pollock y la investigadora de Partners in Healt (PIH) Jana Broadhurst trabajaron con el núcleo de la investigación en el Departamento de Salud Global y Medicina Social de HMS para llegar a los equipos de todo el mundo que estaban desarrollando herramientas de diagnóstico que permitieran a los médicos diagnosticar a los pacientes de ébola rápidamente.

Uno de los candidatos, la prueba rápida de antígeno ReEBOV, desarrollada por Corgenix, parecía una herramienta prometedora. Trabajando con colegas de Partners In Health y el Ministerio de Salud y Saneamiento en Sierra Leona, el equipo de HMS fue capaz de formar a técnicos locales para llevar a cabo la prueba y ayudar a recoger datos para el estudio. El equipo en el laboratorio de Salud Pública de Inglaterra en Port Loko, Sierra Leona, al que se enviaban rutinariamente las pruebas de diagnóstico molecular estándar, también fueron colaboradores clave. Corgenix donó kits de prueba para el equipo de HMS.

La prueba de campo se llevó a cabo en dos centros de tratamiento gestionados por el Ministerio de Salud y Saneamiento de Sierra Leona y el apoyo de PIH, en 106 pacientes con sospecha de ébola que se analizaron durante febrero de 2015 mediante la prueba de diagnóstico rápido (realizado en una muestra de sangre por punción digital en el punto de atención). También se analizó a los pacientes usando la RT-PCR estándar (realizada en plasma en el laboratorio). También se hicieron ambas pruebas de diagnóstico rápido, en sangre entera y RT-PCR en plasma, a 284 muestras en el laboratorio.

La prueba rápida de diagnóstico detectó todos los casos confirmados de ébola que fueron positivos por la prueba de referencia, tanto en los puntos de atención como los tests de laboratorio con una sensibilidad del 100 por ciento (identificación de todos los pacientes con ébola encontrados por el método de referencia), y una especificidad del 92 ciento (pocos falsos positivos). Sorprendentemente, el estudio también mostró que la prueba de RT-PCR estándar, en las condiciones desplegadas en el terreno, era en sí misma un estándar de referencia imperfecto.

Ambas pruebas no pudieron detectar un pequeño número de casos de ébola que habían sido detectados por una prueba de laboratorio alternativa que fue más sensible que la prueba de punto de referencia pero no estaba disponible para su uso generalizado. Todos los casos perdidos mostraron niveles muy bajos de virus. Los autores señalan que se necesita más investigación para evaluar cómo la nueva prueba de diagnóstico rápido actuará en los pacientes todavía en las primeras etapas de la enfermedad del virus de ébola.

La prueba ReEBOV utiliza una gota de sangre extraída de una punción en el dedo realizada con un bisturí de seguridad, que tiene un mecanismo de resorte que impide que los trabajadores de salud reciban pinchazos accidentales después de extraer la muestra de sangre. La prueba de ReEBOV funciona de manera similar a una prueba de embarazo: la muestra se aplica en una tira tratada, y si la muestra es positiva para el ébola, aparece una línea de color en la tira en un lugar específico.

Los investigadores señalaron que es esencial estudiar la prueba en el terreno para ver si funciona en las difíciles condiciones a las que se enfrentan los médicos en las clínicas rurales y en las unidades de tratamiento de ébola en lugares como Sierra Leona. Por ejemplo, el uso del equipo de protección requerido por el personal hizo potencialmente difícil leer la tira de prueba, por lo que en lugar de tener un resultado clínico de verificación, el equipo de investigación desarrolló un método en el que dos médicos comprueban cada prueba, con un tercer refuerzo en los casos en los que los dos primeros no coincidían. “Estamos hablando de un ambiente verdaderamente extremo”, señala la coautora del estudio Megan Murray, profesora de Salud Mundial y Medicina Social en HMS y directora de investigación de Partners In Health. En última instancia, los funcionarios de salud y de regulación pública en cada uno de los países afectados decidirán cómo se utiliza la prueba en los esfuerzos clínicos y de vigilancia, teniendo en cuenta las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud y la agencia norteamericana del medicamento.

Fuente: ecodiario.eleconomista.es