Niños africanos sin educación: 38 millones

Nelson Mandela aseguró que la educación es la más poderosa arma para cambiar al mundo y lo materializó a través de la fundación Schoolsforafrica a la que se han sumado 23 países en el mundo y varias importantes fundaciones.

Más de una vez nos ha quedado el corazón sobrecogido de mirar las imágenes de niños africanos desnutridos, conocemos sobre la carencia de servicios básicos de saneamiento que viven las comunidades, para nadie es un secreto que ahí la falta de educación es una condición de la perpetuación de la pobreza.

El continente africano representa el 22% de la superficie de la tierra, ahí viven menos de mil millones de personas (de los cuales el 38% son analfabetas), distribuidos en 53 países, y en algunos lugares como Ruanda sólo la etnia tutsi tenía derecho a la educación.

La mitad de la población infantil que asiste a la escuela primaria no completará sus estudios, sólo un 5% cursará estudios universitarios y unos 38 millones de niños ni siquiera asisten a la escuela.

Se sabe además de que la desnutrición permanente dificulta el aprendizaje, la población ha sido afectada por el Ébola y el SIDA, y los conflictos armados o las sequías, también son factores que dificultan el acceso a la educación.

Desde el 2005, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF,  la Fundación Nelson Mandela y la Fundación Peter Krämer con la donación de 3.8 millones de euros hicieron posible la iniciativa Escuelas para África.

Firmas importantes como la Fundación IKEA y Gucci, Mont Blanc, de la aseguradora ING, Banco Santander, Siemens, Hoteles Starwood, Fundación del equipo de futbol del Barcelona hacen aportaciones para la construcción de escuelas que tengan las aulas y servicios sanitarios que los niños requieren, libros escolares y capacitación a los maestros.

En esta tarea colaboran 23 países, entre ellos varios estados del Golfo Corea, Japón, Estados Unidos de Norteamérica, Alemania, Italia, Canadá y Suiza.

Desde entonces a la fecha se han fundado escuelas en Etiopía, Nigeria, Mali, Burkina Faso, Guinea Bissau, Sierra Leona, Angola, Ruanda, Malawi, Mozambique, Zimbawe, Angola, Madagascar y Sudáfrica para trocar las vidas de más de 28 millones de niños.

Aparte del modelo de escuelas amigas de la infancia establecido por UNICEF, también se cuenta con radio enseñanza.

La educación de la mujer tiene particular relevancia pues apunta UNICEF “Una niña escolarizada tendrá tendencia a casarse más tarde y a tener menos hijos. Además, sus hijos tendrán más posibilidades de sobrevivir, estarán mejor alimentados y recibirán una educación adecuada”.

La equidad de género en acceso a la educación sigue siendo un problema en  Guinea, Costa de Marfil, Angola o Eritrea, por el conservadurismo social, no hay mujeres en las instancias de toma de decisiones, y los datos disponibles no hacen referencia al género.

No es difícil adivinar qué países africanos están en condiciones de impulsar su desarrollo, por ejemplo: Botswana, logró la educación universal primaria y una tasa del 82% en secundaria.

Escuelas por África, pretende lograr en 2017 atender a 13 países africanos más, con particular enfoque a los niños y niñas más marginados, logrando acceso a una educación de calidad como uno de los principales objetivos.

Sin lugar a dudas tenemos mucho que aprender del espejo africano, porque mucho hay que cambiar allá y aquí. ¿No te parece amigo lector?

Salvador Calva Morales es rector de la Universidad Mesoamericana.

Fuente: e-consulta.com/opinion

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