La Coordinadora Extremeña de ONGD se suma a los actos y el paro internacional de Mujeres convocados en torno al Día 8 de Marzo.

En torno al Día Internacional de las Mujeres, este 8 de marzo, la Coordinadora de ONGD de Extremadura, junto a las 43 organizaciones que la forman, desea resaltar el papel que las mujeres extremeñas y del resto del mundo juegan en la lucha por la igualdad, la justicia, la democracia, la paz y el desarrollo, constituyendo así un pilar básico para la reducción de las diferencias culturales, sociales, económicas, políticas, sexuales e ideológicas que por desgracia aún padecen las mujeres.

Este llamamiento se une al trabajo diario de denuncia y rechazo de toda forma de violencia física, sexual, psicológica, económica y estructural, a la que siguen expuestas las mujeres en todo el Mundo. Lamentablemente, acabar con la violencia machista continúa siendo en pleno Siglo XXI uno de los retos no alcanzados que cualquier sociedad civilizada debe acometer.

La raíz de la violencia basada en el género nace de una desigualdad estructural entre hombres y mujeres aún no corregida. Es necesario ir más allá de documentos oficiales y legislaciones que promueven la igualdad de derechos, pues estos instrumentos parecen, en toda medida, insuficientes para proteger y defender los derechos de mujeres y niñas; y continuará siendo así mientras no se aborde este problema como una cuestión ya no sólo de Estado, sino de carácter Global.

Por ello, aunque la legislación defienda con fuerza la igualdad de derechos, en nuestro país y en muchos otros aparecen situaciones que desafían a la Ley. Un ejemplo claro es la desigualdad de las mujeres en el ámbito laboral. No se trata de un déficit formativo, educativo o experiencial, simplemente el hecho de ser mujer explica que a igualdad de condiciones las mujeres en España se vean expuestas a discriminación en materia de empleo, menor percepción de salarios y limitaciones en el acceso a puestos de liderazgo.

Por extraño que pueda parecer, incluso en el sector de las ONGD puede detectarse un claro techo de cristal para las mujeres: mientras el 70% del personal de las ONGD está constituido por mujeres, es muy escaso el número de ellas que ocupan puestos importantes en la toma de decisiones de estas organizaciones, según desvela el Informe del Sector 2016 que la Coordinadora Española de ONGD ha publicado hace tan sólo unos días.

Si resulta sorprendente que un sector que trabaja para garantizar los derechos humanos y la equidad de género presente estas cifras, podemos imaginar en qué situación se encuentran en otros sectores menos proteccionistas. En definitiva, se trata de un fenómeno global altamente relacionado con el carácter de la sociedad patriarcal que hemos heredado, y las ONG no estamos exentas de esos mecanismos invisibles que continúan generando desigualdad. Por ello, no decrece la importancia de continuar trabajando con una perspectiva feminista para alcanzar metas diarias, como por ejemplo que en nuestra Comunidad Autónoma dispongamos actualmente de una Coordinadora Extremeña de ONGD en la que, en los últimos años, se ha multiplicado notablemente el número de cargos de Junta Directiva ocupados por mujeres.

¡¡Por que nos queremos a todas en igualdad, pero sobretodo, nos queremos vivas, libres y con una vida que merezca la pena ser vivida!!

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