La pandemia ha afectado al funcionamiento de los programas contra la MGF

En la actualidad, 200 millones de mujeres han sufrido MGF y debido al incremento demográfico en los países donde prevalece, 68 millones más de niñas corren el riesgo de sufrirla antes de 2030.

La pandemia ha afectado al funcionamiento de los programas contra la mutilación genital femenina, ya que normalmente se llevan a cabo en contextos de grupo y las medidas de distanciamiento social no lo permiten; así como al desvío de la atención, los recursos y la labor de los programas sociales y de salud hacia la contención de la pandemia”.

La escuela tiene un papel fundamental en la protección y prevención de la violencia contra las niñas, así como de prácticas dañinas. Es fundamental que los gobiernos inviertan en garantizar que cuando las escuelas vuelvan a abrir, las niñas y jóvenes no queden atrás”

“La mutilación genital femenina constituye una forma de tortura, de discriminación y violencia de género que sufren fundamentalmente las niñas. Vulnera su derecho a la salud, a su autonomía y a decidir sobre su sexualidad y reproducción. Aunque el mundo viene sumando avances en la erradicación de esta práctica y cada año la prohíben más países (como Sierra Leona), la actual crisis podría estar provocando un aumento”.

El retraso en la implementación de los programas de protección a niñas y adolescentes provocado por la pandemia frenará los avances relativos a la meta 5.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina (MGF).

No solo está en juego el alcance de los ODS si no que se corre el peligro de retroceder en lo ya avanzado.

Fuente: Alianza “No Quiero” (Amnistía Internacional, Entreculturas, Mundo Cooperante y Save the Children).