Nuevos datos sobre el voluntariado en 2017

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El Observatorio de la Plataforma del Voluntariado ha detectado en su informe del último semestre un suave descenso del voluntariado con respecto al año anterior; si en 2016 un 9,3% de la población española hacía voluntariado, en la actualidad sólo un 8,5% está comprometida con esta tarea. El estudio también revela una equiparación entre el número de hombres y mujeres que ejercen la solidaridad.

En nuestro país, el perfil de la persona voluntaria ha dejado de ser mayoritariamente femenino, en la actualidad se trata de una persona  de unos  24 años, con estudios universitarios y sin cargas familiares. En cuanto a los ámbitos con mayor demanda, despunta el voluntariado social (53,1%), le sigue a distancia el voluntariado educativo (11,6%), seguido del socio-sanitario (10,7%).  En el último estudio del Observatorio de la Plataforma del Voluntariado de España, también se observa un descenso en lo que se refiere a la colaboración con las ONG: el 63% de la población española no colabora con ninguna causa social.

Uno de los datos más curiosos del informe es la confusión que existe en torno al concepto de tarea voluntaria y cómo la ciudadanía no tiene claro qué es y qué no es voluntariado. Actualmente, el 75,1% de la población cree que ayudar a un vecino, hacer gestiones para otra persona o hacerle la compra es sinónimo de voluntariado; incluso un 43,5% de la gente cree que dar dinero a una ONG es hacer voluntariado.

En cuanto a la sensibilización social de menores y jóvenes, los centros educativos son es el principal agente de transmisión del voluntariado: 8 de cada 10 personas voluntarias de entre 14 y 24 años recibieron información en las propias aulas. A continuación están  la familia (22,5%), los medios de comunicación (19,7%) y las amistades (15,2%).

Fuente: www.plataformavoluntariado.org

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La mejor receta es no desperdiciar alimentos

DMVUcNlXUAAzeui.jpg largeUna de las primeras lecciones que aprendimos de niños fue a no tirar la comida. Venimos de una historia en familia desde un lugar humilde. Las memorias de nuestra infancia saben de inmigración, pobreza y discriminación. El bar de nuestros padres ha sido una lección de generosidad, hospitalidad y solidaridad. Los guisos y platos que no se servían en el menú del día, salían por la puerta de atrás en las manos generosas de nuestra madre, muy discretamente, para los vecinos del barrio que no podían pagarse el menú. Hoy seguimos manteniendo estos valores, y expandimos nuestra mirada hacia la sostenibilidad. En la reducción del desperdicio de comida vemos una posibilidad para paliar la hambruna. Y no sólo eso, somos conscientes del impacto que supone actuar sobre el desperdicio para la conservación del planeta y en la lucha por la seguridad alimentaria.

La FAO estima que un tercio de los alimentos que se producen en el mundo (1.300 toneladas) se pierde o se desperdicia. En países desarrollados como España —que desperdicia unos 7,7 millones de toneladas de comida al año—, los alimentos desechados por los hogares, las industrias distribuidoras y el sector de la restauración liberan grandes cantidades de gases de efecto invernadero. En los países en desarrollo, las plagas, las estructuras de almacenamiento defectuosas y las cadenas de suministro ineficientes contribuyen en gran medida a las pérdidas de alimentos.

Esta realidad es especialmente dolorosa en una época en la que casi 800 millones de personas pasan hambre y representa una pérdida de mano de obra, agua, energía, tierra y otros bienes utilizados en la producción de alimentos. Si fuéramos capaces de salvar tan solo una cuarta parte de la comida que actualmente se desperdicia en todo el mundo, sería suficiente para alimentar a todas las personas que sufren de inseguridad alimentaria, sin dejar a nadie atrás.

Como parte de nuestro compromiso como embajadores de Buena Voluntad de la ONU, nos hemos involucrado en el proyecto Food Africa del Fondo de Naciones Unidas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Fondo ODS), que está tratando de mejorar la vida de los habitantes de Kaduna, una región agrícola en el noroeste de Nigeria. En Kaduna, la producción de tomates y otras hortalizas es vital para alimentar a la población, así como para la generación de empleo e ingresos económicos. Lamentablemente, la falta de instalaciones adecuadas para su almacenaje y la limitada información sobre los mercados terminan traduciéndose en pérdidas del 70% de las cosechas cada año.

Junto a varias agencias especializadas de Naciones Unidas (la Organización Mundial de Alimentos, la Organización Mundial del Trabajo y el Centro Internacional de Comercio), el Gobierno regional, empresarios locales y cooperativas de agricultores, estamos trabajando para introducir buenas prácticas sostenibles en la cadena de valor del tomate, reducir las pérdidas de los cultivos e impulsar los beneficios de los pequeños propietarios agrícolas. Gracias a la contribución inicial de España al Fondo ODS, el programa construirá una instalación de procesamiento que servirá también como centro de excelencia para incrementar los beneficios de los agricultores y reducir las pérdidas de las cosechas. El centro, además, proporcionará formación relacionada con la seguridad alimentaria, el planeamiento de nuevos negocios y la diversificación de la producción.

Precisamente, este mismo mes hemos comenzado con los primeros cursos de formación con medio centenar de hombres y mujeres jóvenes agricultores. Con ellos estamos compartiendo técnicas de conservación, preparación y distribución sostenibles para sus producciones de tomate. Además de esta formación práctica y supervisión técnica, estamos explorando también nuevos canales, mercados y consumidores para dirigir parte de la producción local de tomates y darle una salida internacional.

Asimismo, coincidiendo hoy con el Día Mundial de la Alimentación, tendremos el placer de anunciar través de las redes sociales a los ganadores del primer concurso global de cocina sostenible #RecetasdeCambio que lanzamos hace un año. Durante seis meses fuimos proponiendo diferentes retos de cocina sostenible para que los participantes las resolvieran a través Facebook, Twitter, YouTube o Instagram a partir de sus propias recetas originales. El resultado ha sido magnífico: hemos recibido más de 2.000 recetas desde todos los rincones del mundo. Y hemos descubierto que hay muchísimas personas comprometidas con la sostenibilidad y la nutrición que, además, son muy creativas en la cocina.

En definitiva, defendemos que alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible relativos a la lucha contra el hambre y para la seguridad alimentaria es una responsabilidad de todos. Los gobiernos y organismos internacionales deben contribuir a reducir al mínimo las pérdidas que se producen durante el almacenamiento y el transporte y disminuir el desperdicio de alimentos de distribuidores y consumidores; aumentar las opciones de los consumidores por medio de un etiquetado apropiado; alentar el compromiso de productores, minoristas y consumidores en todos los países; y lograr avances gracias a nuevos incentivos financieros, promesas colectivas, tecnologías adaptadas a las necesidades locales y cambios en el comportamiento del consumo.

Pero también, todos nosotros, desde nuestros hogares, podemos lograr cambios muy significativos introduciendo pequeñas acciones cotidianas a la hora de elegir y cocinar nuestros alimentos. Por ejemplo, podemos comprar fruta fea, que es igual de sabrosa y tiene las mismas propiedades, y evitar que termine en el contenedor de la basura de los supermercados. Es muy recomendable también planificar las comidas de la semana y hacer una lista de la compra detallada; nos evitará las compras compulsivas en el supermercado con productos que no necesitamos y que solo servirían para gastar más dinero y generar más desperdicios. Si a esto le sumamos el buen uso de todos los productos disponibles en nuestra cocina a través de recetas creativas y saludables, entre todos estaremos aportando los ingredientes necesarios para reducir el desecho de alimentos en el mundo y acercarnos un poco más al objetivo de erradicar el hambre. Es, sin duda, una gran receta.

Joan, Josep y Jordi Roca son cocineros y embajadores de Buena Voluntad de la ONU

‘Ilegal’, el drama de los refugiados en viñetas

1 zO2thLFDpuQePZPy84qFoAAlianza Editorial saca a la calle día 5 de este mes Ilegal, una novela gráfica que ilustra el drama de los refugiados a través de la historia de dos hermanos, Ebo y Kwame, quienes arriesgarán sus vidas cruzando el Mediterráneo en busca de un futuro mejor.

Los autores Eoin Colfer, Andrew Donkin y el ilustrador Giovanni Rigano se unen por primera vez para ofrecernos esta historia actual y cercana narrada con humor y compasión.

Cada año miles de hombres, mujeres y niños arriesgan sus vidas intentando atravesar el Mediterráneo en busca de un futuro mejor. Algunos lo hacen huyendo de la guerra, otros simplemente para reencontrarse con un familiar. Para ello pagan cuantiosas sumas de dinero a traficantes, quienes a cambio les proporcionan embarcaciones precarias no aptas para la navegación.

Ilegal retrata esta realidad a través de la historia de Ebo y Kwame, dos hermanos que para reencontrarse con su hermana Sisi deberán emprender un viaje a Europa. Para ello, no solo deberán sufrir las calamidades propias de una travesía en patera. También tendrán que sobrevivir al desierto del Sáhara y a los numerosos contratiempos que se interpondrán en sus caminos hacia la costa de Libia.

Uno de los atractivos de Ilegal es que rompe con la manera tradicional de documentar esta realidad mediante un formato inusual: la novela gráfica, como ya habíamos visto en un cómic aclamado por la crítica: La grieta, publicado por Astiberri.

De un tópico que a veces es deshumanizado por los medios, Colfer y Donkin ofrecen una perspectiva en primera persona sobre cómo los migrantes y refugiados tienen que apañárselas para sobrevivir, todo ello contado con gran empatía y comprensión. Además, en las últimas páginas de la novela, el lector podrá conocer la historia real de Helen, una refugiada de Eritrea que dio voz a su relato a través de Women for Refugee Women, un colectivo que lucha por los derechos de las mujeres refugiadas.

Tenéis más información del lanzamiento en la web de Alianza.

Fuente: papelenblanco.com

El director del hospital de Lunsar agradece a los canarios su solidaridad

La familia hospitalaria africana se ha encarnado en la figura del director del hospital San Juan de Dios de Lunsar en Sierra Leona, para agradecer a la sociedad grancanaria su profunda cercanía y colaboración en la campaña “Paremos el Ébola”, iniciada en 2014 para frenar la epidemia en los países africanos donde azotó fuertemente la enfermedad.

Desde Casa África, acompañados por el Superior de Ciudad San Juan de Dios, José Cárdenas O.H. y el gerente de Casa África,José Luis Márquez, el hermano Michael M. Koroma ha expresado su gratitud así como la de todos los que dan vida hoy al hospital sierraleonés por tanta colaboración y disposición de los canarios canalizada a través de la Ciudad San Juan de Dios Las Palmas, cuyas aportaciones han contribuido a que el centro hospitalario volviera a abrir sus puertas y atender a sus pacientes, algo tan necesario en núcleos poblaciones como Lunsar.

El hermano Michael M. Koroma, de 43 años y natural de Sierra Leona, forma parte de la familia hospitalaria desde 1996. Diplomado en Enfermería, desde Junio de 2014 es Consejero Provincial y gerente de los centros de San Juan de Dios en Sierra Leona así como director de la Escuela Enfermería San Juan de Dios de Lunsar.

Desde que se iniciara la campaña “Paremos el Ébola”, en 2014, al conocerse los primeros casos de contagio en Liberia y en Sierra Leona, la Ciudad San Juan de Dios en Las Palmas de Gran Canaria comenzó su movilización y apoyo para recaudar fondos con los que paliar los efectos de la devastadora epidemia, que acabó con las vidas de los hermanos Miguel Pajares, Manuel García, Patrick, George, la hermana Chantal y 13 trabajadores más.

El hermano Michael se ha desplazado desde Sierra Leona y permanecerá en la capital de la isla durante varios días para recorrer distintas instituciones y organizaciones en las que quiere mostrar su gratitud y la del pueblo africano por toda la ayuda recibida.

Fuente: que.es