Ébola, guerra…

La situación dejada en Sierra Leona por causa de la epidemia de ébola de 2014 fue desastrosa. En toda África Occidental murieron más de 5.000 personas, de las que 1.200 eran de Sierra Leona. Fue este país el que tuvo mayor incidencia de enfermos (14.089 desde diciembre de 2013).

El alto índice de contagios sumado a la inexistencia de un sistema sanitario con recursos para atender esta situación hizo imprescindible el apoyo internacional y la ayuda humanitaria para detener la epidemia.

La enfermedad produjo el cierre de hospitales por falta de recursos o por cuarentena, lo que supuso la falta de este servicio y la muerte de personas por enfermedades curables como la malaria o las diarreas. La epidemia también produjo muerte y enfermedades por la falta de alimentos al limitarse los movimientos de la gente para sus trabajos o por la dificultad para conseguir alimentos en los mercados.